El planeta, preocupado: Estados Unidos abandona el pacto sobre el clima

Un inmenso paso hacia atrás. Eso es lo que hoy sufre el planeta tras el pedido de la administración de Donald Trump que presentó formalmente la documentación para retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima. La medida, literalmente, pone a dicho país -la gran potencia global- en contra de gran parte de la comunidad internacional.

También crece el descontento y la preocupación de los principales aliados europeos que creen en dicho acuerdo y que ahora ya no contarán con la contribución de la mayor economía mundial. El 1 de junio de 2017, Trump ya había anunciado que Washington se retiraría de la resolución contra el cambio climático, aunque la petición nunca no pudo formalizarse por temas contractuales hasta ayer.

El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, aseguró que “Estados Unidos redujo todos los tipos de emisiones y los resultados hablan por sí solos”, al tiempo que resaltó luego cómo Estados Unidos a diferencia de muchos “eligió seguir un modelo realista y pragmático. Un enfoque que se basa en el uso de una combinación de fuentes de energía y tecnologías eficientes”.

De una u otra manera, la salida de Estados Unidos se efectivizará no antes del 4 de noviembre de 2020, es decir al día siguiente de la elección presidencial estadounidense, en la que Trump buscará su reelección pero cuyas posibilidades son una incógnita cuando recién está en etapas iniciales el “impeachment”. Ante esto, Pompeo recordó “la injusta carga económica impuesta a los trabajadores, corporaciones y contribuyentes estadounidenses por los compromisos asumidos por Estados Unidos en virtud del acuerdo”.

“Estados Unidos redujo las emisiones de contaminación atmosférica que impactaron sobre la salud humana y sobre el ambiente del 74% entre 1970 y 2018. Y las emisiones del efecto invernadero cayeron el 13% entre 2005 y 2017, incluso si la economía creció el 19%”, recordó Pompeo quien no mencionó cómo quedará la relación con el viejo continente.

Mas allá de la cuestión climática, la decisión de formalizar la salida del Acuerdo de París abre una inmensa grieta entre los Estados Unidos de Trump y Europa, que suma otro enfrentamiento más como en el caso del acuerdo histórico de 2015 sobre el programa nuclear y las políticas comerciales y arancelarias. Según ANSA, aparece otro peligro: el posible renacimiento con más poder de sectores como el carbón, el petróleo y el gas natural.

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