El campeón del mundo Max Verstappen no ocultó su enojo luego de la clasificación del Gran Premio de China y lanzó una dura crítica al rendimiento de su monoplaza. El piloto neerlandés se mostró muy frustrado por el funcionamiento del auto y dejó frases contundentes que reflejaron su malestar con el equipo.

Durante sus declaraciones fue directo al describir la situación del coche, al que calificó como “un desastre total”. Sus palabras encendieron el debate dentro de la Fórmula 1, ya que el piloto de Red Bull atraviesa un momento de tensión por los problemas técnicos que afectan el rendimiento del equipo en el inicio de la temporada. Seguir leyendo