EL GOBIERNO SE ENFOCA EN REACTIVAR EL MERCADO INTERNO MIENTRAS ENFRENTA DESAFÍOS ECONÓMICOS
La administración busca impulsar el consumo y mejorar los ingresos en medio de un panorama inflacionario complicado.

El Gobierno argentino ha decidido centrar sus esfuerzos en la reactivación del mercado interno, con el objetivo de mejorar el consumo y aliviar a los sectores más afectados. A pesar de que se espera un crecimiento del PBI superior al 2,5% para este año, el consumo aún no repunta, lo que impacta negativamente en la imagen del Presidente.
Una de las medidas adoptadas es la flexibilización de los créditos en dólares, que se enmarca dentro de los esfuerzos para estimular la actividad económica. Estos préstamos han mostrado un crecimiento interanual del 45%, y el Banco Central ahora permitirá que las entidades bancarias otorguen créditos a empresas que no son exportadoras.
El nuevo límite para estos préstamos será del 15% de los depósitos en moneda extranjera, lo que equivale a aproximadamente 6.000 millones de dólares. Actualmente, los depósitos en dólares del sector privado superan los 40.000 millones, lo que brinda capacidad a los bancos para financiar a nuevas empresas.
Sin embargo, la reactivación del crédito enfrenta obstáculos, ya que los bancos muestran reticencia a prestar a las familias debido al aumento de la mora. Esto complica la recuperación de las ventas, especialmente en bienes durables como electrodomésticos y automóviles.
Otro objetivo del Gobierno es la remonetización, que implica expandir la oferta monetaria. Aunque el titular del Banco Central, Santiago Bausili, ha declarado que este proceso será gradual, la renovación de vencimientos ha sido del 100% en la última licitación, lo que sugiere que la contracción de la base monetaria no se está llevando a cabo.
En cuanto a los ingresos reales, solo la Asignación Universal por Hijo ha mostrado un crecimiento significativo por encima de la inflación. Los salarios privados apenas alcanzan a igualar la inflación acumulada, lo que afecta el poder adquisitivo de la población. La reciente inflación de julio, que superó el 2%, representa un nuevo obstáculo para la mejora de los ingresos.
Ante este panorama, los motores que el Gobierno espera activar para beneficiar a los sectores más postergados no parecen tener la potencia necesaria para alcanzar sus objetivos.
