LA NAFTA EN ARGENTINA PODRÍA BAJAR TRAS EL FIN DEL MECANISMO DE AMORTIGUACIÓN
Con la finalización del esquema de YPF que estabilizó precios, se espera una posible reducción en el costo del combustible debido a la caída del crudo internacional.

La nafta en Argentina podría experimentar una baja significativa por primera vez desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. Este cambio se debe a la finalización del mecanismo de amortiguación implementado por YPF, que ha estado en vigor desde abril y que vence a fines de junio.
El esquema de amortiguación fue diseñado para contrarrestar la volatilidad de los precios del barril Brent y evitar que las fluctuaciones se trasladaran directamente a los surtidores, afectando así el índice de inflación. Desde su implementación, el precio de la nafta se mantuvo en torno a los $2000 hasta el presente.
Con el anuncio de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán, el precio del Brent ha comenzado a bajar, situándose en torno a los USD 73, lo que abre la puerta a una eventual reducción en los surtidores argentinos. A pesar de esto, las petroleras han advertido que la baja en los precios no será inmediata, ya que primero deben recuperar las ganancias que resignaron durante los meses de conflicto.
Desde el inicio de este enfrentamiento, el precio de la nafta ha aumentado un 24,3% en dólares. La caída del Brent, que ha cedido más del 5% recientemente, podría permitir que los precios reflejen más adecuadamente el costo del crudo en el mercado internacional.
El análisis de la consultora Empiria muestra que el índice de precios de los combustibles en relación al crudo ha fluctuado, alcanzando un pico en enero de 2026 y luego estabilizándose. Esto sugiere que hay un margen para ajustar los precios al público, siempre y cuando la cadena de refinación pueda recuperarse primero.
Los expertos del sector, como Santiago Capdevila, sugieren que cualquier mejora en el margen de refinación dependerá de la estabilidad del precio del crudo. Un precio del Brent alrededor de USD 70 podría acelerar el proceso de ajuste, mientras que precios más altos podrían prolongarlo.
A pesar de la expectativa de una baja en los precios, el sector energético se mantiene cauteloso. La situación actual se percibe como una oportunidad para evaluar las próximas acciones sin presiones inmediatas. La volatilidad en los precios del crudo sigue siendo un factor crítico que podría influir en el ajuste de los precios al consumidor.
Por el momento, las petroleras están operando con precios estables, pero cualquier cambio dependerá de la evolución del acuerdo entre Estados Unidos e Irán y su impacto en el mercado global de petróleo.
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