CONTROVERSIA EN EL MUNDIAL: ÁRBITRO AUSTRALIANO BAJO LA LUPA POR GESTO POLÉMICO
El árbitro Shaun Evans es cuestionado por un gesto que podría ser interpretado como un símbolo de supremacía blanca durante el partido Alemania-Curazao.

El Mundial 2026 enfrenta una nueva controversia tras la aparición del árbitro Shaun Evans en un momento delicado. Durante la transmisión del partido entre Alemania y Curazao, Evans fue captado haciendo un gesto con su mano derecha que ha sido relacionado con un símbolo de supremacía blanca.
La situación ha llevado a la FIFA a recibir un pedido formal para apartar a Evans del torneo, que se lleva a cabo en Estados Unidos, Canadá y México. Este gesto, que se asemeja a un signo de “OK”, fue catalogado en 2019 como un símbolo de odio por la Anti-Defamation League, una organización dedicada a combatir el antisemitismo y la intolerancia.
El árbitro australiano, quien es uno de los 30 oficiales de VAR seleccionados para el Mundial, se encontraba en su primer partido del torneo cuando ocurrió el incidente. A pesar de que el encuentro tuvo lugar en Houston, los árbitros de video operan desde un centro de transmisión en Dallas.
La controversia surgió cuando la señal oficial mostró al equipo de VAR antes del inicio del partido y, en ese momento, Evans realizó el gesto con su mano. La postura, que consiste en el pulgar e índice formando un círculo y los demás dedos extendidos, ha sido objeto de discusión debido a su asociación con movimientos de extrema derecha.
La organización FARE (Fútbol en Contra del Racismo en Europa) ha solicitado la expulsión del árbitro, argumentando que el gesto realizado es inaceptable en un evento de tal magnitud. En un comunicado, FARE destacó que el gesto se asemeja a un símbolo utilizado por grupos de extrema derecha y que su uso en un evento global plantea serias preocupaciones.
La controversia se centra en la intención detrás del gesto: si fue un acto político o una broma. Algunos analistas sugieren que Evans podría haber estado imitando el llamado “juego del círculo”, una broma infantil, aunque este argumento no ha convencido a muchos críticos.
En 2019, la Anti-Defamation League incluyó el gesto en su base de datos de símbolos de odio, lo que llevó a un debate sobre su uso y contexto. Oren Segal, director del Centro sobre Extremismo de la organización, subrayó que el contexto es crucial para determinar si el gesto es inocuo o agresivo.
FARE también cuestionó la elección de momento de Evans al realizar el gesto, enfatizando que un supervisor de VAR debería ser consciente de que está siendo grabado en un evento de gran visibilidad mundial.
Tras la controversia, se ha observado que en los partidos posteriores las transmisiones han dejado de mostrar al panel de VAR, lo que podría ser una medida preventiva ante la situación. La FIFA ha recibido diversas consultas sobre el episodio, mientras que en Australia las autoridades de fútbol también han sido contactadas para abordar la situación.
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