AHORRO FISCAL EN 2026: LOS MINISTERIOS SUPERARON EN TRES VECES LO REQUERIDO POR EL GOBIERNO
La Secretaría de Hacienda reporta un superávit significativo en el primer semestre, con un recorte del gasto público y un aumento en los ingresos.

La Secretaría de Hacienda de la Nación ha dado a conocer que, al finalizar mayo de 2026, los ministerios lograron un ahorro fiscal considerable, superando en más del triple lo que había sido solicitado por el presidente Javier Milei. La ejecución del gasto público se ubicó en un 39,43%, por debajo del 41,37% correspondiente al tiempo transcurrido, lo que generó un superávit de caja de $30 billones.
Este resultado se debe a una combinación de una recaudación superior a la esperada y a un recorte del 6% en el total asignado, que se formalizó a través de la Decisión Administrativa 20 del Gobierno. Este ajuste se inscribe dentro del plan conocido como Motosierra, que tiene como objetivo racionalizar el gasto público.
La diferencia entre los ingresos y los gastos se ha visto favorecida por un aumento en los recursos totales, que alcanzaron un 57,55% de ejecución, lo que representa un incremento de 16,18 puntos porcentuales respecto al ritmo temporal esperado. Este superávit es un cambio significativo con respecto a años anteriores, donde la racionalización del gasto se justificaba por la caída de la actividad económica.
Las áreas que mostraron mayores rezagos en la ejecución del gasto fueron Relaciones Interiores con un 18,68%, seguida por la Secretaría de Comercio, Turismo y Otros Servicios con 22,81%. En términos absolutos, las mayores subejecuciones se registraron en Seguridad Social y Salud, donde se acumulaban recortes significativos.
Por otro lado, las áreas que lograron superar el ritmo de ejecución esperada incluyen Ciencia, Tecnología e Innovación y Trabajo, que alcanzaron ejecuciones del 41,47% y 46,92%, respectivamente. El mayor desvío positivo se registró en el Servicio de la Deuda Pública, donde la ejecución alcanzó el 48,62%.
El Gobierno ha tomado medidas adicionales, como la reducción de créditos presupuestarios por $2,5 billones, lo que contribuyó a un ajuste fiscal que busca acumular recursos para futuras reducciones impositivas, especialmente en el sector agroindustrial. Se espera que estas decisiones impacten positivamente en la meta fiscal comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En términos de ejecución presupuestaria, al cierre de mayo, se habían comprometido $61,1 billones, de los cuales se ejecutaron $57,4 billones y se pagaron $55,7 billones. Este control del gasto se alinea con la nueva estrategia fiscal del Gobierno, que busca no solo equilibrar las cuentas, sino también generar un excedente que permita el alivio tributario.
Este enfoque en la austeridad y la eficiencia fiscal es un cambio notable en comparación con la gestión anterior, donde la falta de ingresos era una constante. Ahora, el objetivo se centra en la acumulación de recursos que facilitarán una futura reducción de impuestos.
