ASTRÓNOMOS DETECTAN UNA SEÑAL CÓSMICA A 8 MIL MILLONES DE AÑOS LUZ QUE REVELA EL PASADO DEL UNIVERSO
Un equipo internacional de científicos ha logrado captar una señal de un megamaser de hidroxilo, permitiendo observar el universo en una etapa temprana.

Astrónomos han logrado detectar una señal cósmica proveniente de un megamaser de hidroxilo situado a más de 8 mil millones de años luz de la Tierra, lo que ofrece una oportunidad única para estudiar el universo en una fase temprana y caótica. Este descubrimiento, realizado por un grupo internacional liderado por Thato Manamela de la Universidad de Pretoria y Roger Deane del Instituto Interuniversitario de Astronomía Intensiva en Datos, fue posible gracias al uso del radiotelescopio MeerKAT en Sudáfrica.
La investigación, publicada en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, destaca que la detección de este megamaser permite observar un periodo del universo en el que tenía menos de la mitad de su edad actual. Este fenómeno se produce en galaxias que están en proceso de fusión, donde las condiciones son mucho más extremas que en sistemas galácticos cercanos.
El hallazgo se centra en el sistema de lente gravitacional HATLAS J142935.3-002836, el cual es el más distante de su tipo registrado hasta la fecha. El desplazamiento al rojo de la luz, que indica que los objetos se alejan de nosotros, permite a los científicos determinar la distancia y la antigüedad de este objeto cósmico.
Los megamasers de hidroxilo son fuentes de energía que superan en intensidad a los masers presentes en nuestra galaxia, y son típicos en ambientes donde se producen colisiones y fusiones galácticas. En este caso, la señal observada presenta variaciones que sugieren que proviene de diferentes zonas dentro de la galaxia, posiblemente relacionadas con las etapas del choque y fusión de sus componentes.
Una de las características más notables de este descubrimiento es el papel de la lente gravitacional, que actuó como un amplificador natural de la señal, permitiendo su detección en tan solo cinco horas de observación. Esto es significativo, ya que normalmente se requerirían cientos de horas para captar señales de tal debilidad y distancia.
Durante la misma observación, los científicos también identificaron una señal de hidrógeno neutro, lo que proporciona información adicional sobre el gas frío en la galaxia. Los análisis matemáticos indican que la fuente tiene al menos cinco componentes diferentes, lo que refuerza la idea de que se trata de una galaxia en transformación.
La capacidad del radiotelescopio MeerKAT para detectar señales extremadamente débiles y su amplio rango de frecuencias fueron claves para el éxito de esta investigación. El procesamiento de datos involucró recursos computacionales avanzados, y los autores compararon el análisis a “beber de una manguera de incendios” debido al gran volumen de información recolectada.
Este descubrimiento abre nuevas posibilidades para el estudio de cómo evolucionan las galaxias y sugiere que los megamasers pueden ser utilizados como marcadores para identificar regiones de formación estelar activa. Además, podría facilitar la investigación de eventos previos a la unión de agujeros negros supermasivos, cruciales para entender la historia del cosmos.
