HOMBRE CONDENADO EN NEUQUÉN POR AMENAZAR A SU EXPAREJA Y A POLICÍAS
Un individuo recibió una pena de siete meses de prisión tras reconocer su culpabilidad en un incidente violento en la ribera del río Limay.

Un hombre fue condenado a siete meses de prisión efectiva después de admitir su responsabilidad en un incidente de violencia ocurrido en el paseo costero de Neuquén. El hecho tuvo lugar el 6 de octubre de 2025, cuando el imputado, a pesar de contar con una orden judicial de restricción de acercamiento, se acercó a su expareja y a su actual pareja, lanzándoles objetos y amenazándolos.
La jueza Carina Álvarez homologó un acuerdo de procedimiento abreviado en el que se reconoció la culpabilidad del hombre, quien fue declarado reincidente debido a antecedentes penales previos. El acuerdo fue presentado por Faustino Zabala, asistente letrado del Ministerio Público Fiscal, quien solicitó que la pena fuera de cumplimiento efectivo.
Según la acusación, el condenado desobedeció una prohibición de acercamiento de 200 metros y actuó con violencia, lo que llevó a que personal policial interviniera. Los efectivos del Centro de Operaciones Policiales detectaron la situación a través de cámaras de vigilancia y alertaron a la comisaría Segunda.
Al intentar identificarlo, el hombre se arrojó al río Limay y cruzó por debajo de un puente, donde fue finalmente interceptado por la Prefectura Naval Argentina. Durante la detención, el imputado extrajo un cuchillo tipo Tramontina y amenazó a los efectivos, lo que complicó su arresto.
El procedimiento culminó con la detención del hombre, quien además fue acusado de atentado contra la autoridad agravado por el uso de un arma. La jueza Álvarez, al homologar el acuerdo, también determinó que el condenado sería identificado solo por sus iniciales, a fin de proteger la identidad de la víctima.
Este caso resalta la importancia de hacer cumplir las órdenes de restricción y la grave problemática de la violencia de género en la región. La respuesta rápida de las autoridades fue crucial para evitar un desenlace más grave en este incidente.
El condenado, tras el fallo, deberá cumplir su pena en un establecimiento penitenciario, lo que marca un precedente en la lucha contra la violencia y la desobediencia a órdenes judiciales.
Las acciones del imputado reflejan un patrón preocupante de comportamiento que las autoridades buscan erradicar mediante la aplicación de la ley. Este tipo de condenas son esenciales para disuadir futuros actos de violencia y proteger a las víctimas.
El caso continuará bajo la vigilancia de las autoridades locales, quienes evaluarán el cumplimiento de la pena y la reintegración del condenado a la sociedad una vez cumplida su condena.
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